jueves, 28 de enero de 2010

Catarsis política

Es increíble que estemos en plena hegemonía del pensamiento liberal y que tengamos líderes que todavía no entienden la importancia de un partido político, pero más sin embargo hay teorías que consideran que eso hace parte de la democracia y la pluralidad del Estado moderno, yo creo, como convencido de la ideología conservadora que eso son excusas al respecto de la urgencia imperante de trabajar por un poder político genuino, indisoluble, estable y coherente.

También respeto la historia, pero por ese respeto no voy a quedarme mudo ante los rotundos desaciertos de mi partido conservador en mi municipio. Creo que ninguno de los que hacen parte del directorio entienden la importancia de estar ahí, es más, menosprecian la importancia de ser parte activa del poder político constituido en mi municipio, rechazo rotundamente que la actual administración no tenga en cuenta al directorio municipal conservador, como fuerza viva del municipio, respecto a todo lo que tiene que ver con su desarrollo institucional, y también vitupero profundamente el olvido y distanciamiento que ha tenido el concejo municipal frente a la posición oficial del partido conservador.

¿Cómo puede existir entonces coherencia política en un pueblo tan chiquito y con tanto disloque político? Esta pregunta se la hago al Alcalde, a los honorables concejales, a toda la comunidad activa de este municipio, a las cooperativas que tienden a mostrarse como partidos políticos de momento y que ponen candidatos abiertamente bajo la fachada de solidaridad y altruismo para Granada, así no son las cosas, cada institución representa un interés, y el partido conservador Colombiano y en su defecto el directorio municipal conservador, propende por el poder político, es decir por el poder legítimamente constituido de los granadinos, no por una fuerza de egos institucionales.

Reprocho profundamente la petulancia política de algunos granadinos, que en su interés de protagonismo desfiguran la santas y preclaras palabras de nuestros símbolos patrios “Libertad y Orden”, si cohibir la libertad se confunde con administrar la libertad, entonces estamos disfrazados de una mediocre dictadura oligarca que no representa en nada los intereses cristianos del conservador.

Si aquí todos hacen lo que quieren, entonces para que se inventan reuniones, comités, asambleas, corporaciones y un sinfín de cosas que lo que hace es dividir al pueblo en fracciones anti-políticas; no es posible que en una regencia avalada por el partido conservador no tenga en cuenta los principios básicos de nuestra magna ideología, eso no es concebible, eso no es posible, eso es atrasar mucho más nuestro pueblo, y dar pasos de cangrejo en cuanto el desarrollo se refiere, esto quiere decir, que no es posible la existencia de antipatías frente al bien granadino, el hecho de existir esas diferencias hace que las cosas sean más difíciles de operar, no por una competencia democrática y legitima, sino por una rivalidad destructora y petulante.

Aquí todo es importante y nadie se compromete, no hay políticas públicas de educación, ni mucho menos política, aquí se sobrevive por imposiciones exógenas, aquí no hay iniciativas de progreso, estamos en un pueblo con una resignación nauseabunda, con una dependencia cínica y reprobable, aquí no valoran al conocimiento, sino que lo castigan, aunque esto pasa de lo micro a lo macro, la cultura ya no es civilización, y la civilización es una copia descarada de principios ajenos.
Yo invoco a todos los que por convicción ideológica somos conservadores, hacer una gran asamblea para definir perpetuamente nuestro sentido común, retomar la sabia ideología que nos dejaron nuestros pasados, recordar que la fidelidad y la lealtad son innegables en nuestros cimientos, que la disciplina es transversal a nuestros principios y sobre todo, que solo existe un DIOS a quién todo se lo debemos y una Iglesia por que todo lo daremos.

miércoles, 27 de enero de 2010

Una administración conservadora

La administración municipal, en cabeza del señor Alcalde Nelson Armando García Amaya, quién tiene el aval conservador, y en aras del desarrollo educativo de las veredas de Granada, ha venido entregando útiles escolares a la zona rural del municipio, esto con el fin de incentivar políticas educativas en los diferentes centros educativos rurales (C.E.R) y las diferentes instituciones educativas que existen en todo Granada.


Esta iniciativa se matricula en la concepción de la educación como manera más coherente para generar progreso y construir ciudadanos de bien que se cultiven para una Granada Incluyente, solidaria y en paz.

sábado, 16 de enero de 2010

VOTO Y POLÍTICA.

Muchas personas suelen ser excluyentes al interpretar la democracia como el único elemento del ejercicio político; si bien la democracia es importante para que la política sea constante, tenga vida y sea proporcionar a las necesidades de un pueblo, toda la política es mucho más compleja, es más, la democracia en sí, es mucho más que un voto en épocas electorales.

Si bien la democracia es un elemento trascendente para el sistema político colombiano, y la pluralidad es fundamental para construir un Estado moderno, basado en el respeto y la diversidad, también es algo complejo, la democracia no es simplemente el ejercicio electoral, sino también tomar parte en todas las decisiones de la república; votar es el principio de la democracia, es la responsabilidad de nuestro poder como pueblo para decidir todo lo que tiene que ver con el desarrollo y la administración del poder.

El voto es una responsabilidad individual, que unido a muchas más responsabilidades genera el verdadero poder político, y construye una sociedad organizada, donde el poder no es del gobernante, sino que es de todos los ciudadanos. Recordemos que ser ciudadano, en términos políticos, es elegir y ser elegido, por ende un ejercicio democrático es llegar a la cumbre electoral.
La cultura política está tan dilatada que se menosprecia el valor real del voto, y esta desestimación es aprovechada por las personas que saben el verdadero plus del voto popular, por eso lo compran por elementos triviales, pero que para el incauto individuo le parece mucho por solo poner una marca en alguna plantilla electoral, de ahí se desprende todos los fenómenos anormales de la política, como lo son la corrupción, la politiquería, la perversa burocracia y un sinfín de problemáticas que desmeritan la política y alimentan el delito.

Es importante ser consciente del voto que se va a suministrar, porque depende de su acción democrática el buen sostenimiento e inversión en la comunidad, pregonando y buscando sobre todas las cosas el beneficio común, desterrando el principio elemental de cualquier acción anti democrática que el beneficio de uno es el beneficio de muchos.

Este es un llamado de atención para ejercer nuestro deber soberano a elegir, puesto que estamos a portas de elecciones, y el conocimiento de nuestro poder es el sostenimiento de la legitimidad de un pueblo, y botar el voto es la plataforma para el deterioro de la democracia como ejercicio político. Para esto es prudente hacer énfasis en la elección de un candidato, practicar nuestra responsabilidad ciudadana de elegir a dirigentes pulcros, coherentes, sensatos y, sobre todo, políticos.

domingo, 10 de enero de 2010

Filosofía liberal: Liberalismo y conservatismo.

El liberalismo como fuente ideológica está fundado en principios sociales e intelectuales que determinan una forma de pensar y actuar enmarcada en los derechos individuales, es decir, el liberalismo como principio político se basa en elementos de libertad en el individuo.
Esta fuente ideológica es una rama de la filosofía liberal, que es la madre de todo pensamiento filosófico contemporáneo, siendo esta (la filosofía liberal) un gran elemento para respetar y comparar las diferentes corrientes que existen en la reflexión humana.
Los liberales, ideológicamente formados, tienen una responsabilidad social, sobre todo en lo referente a la libertad individual, quizá aquí es donde entra el gran debate ideológico entre los grandes principios de la filosofía liberal colombiana, puesto que el liberalismo busca por todos los medios la concepción científica de la libertad, mientras que el conservatismo, basado en la doctrina elemental de la filosofía Tomista, se fundamenta en la vida como fuente insuperable para el ejercicio de la libertad y el resto de los derechos.

En este debate abierto, pluralista e histórico, busca llegar a un acuerdo; el liberalismo es un significado que busca el respeto por el individuo, se piensa al individuo desde el individuo, mientras que el conservatismo, tiende a reconstruir al individuo en la sociedad, la gran asamblea que busca un derecho común: La Vida.

Ahora bien, el respeto por la diversidad nos hace filosóficamente liberales, pero el respeto por la vida nos hace ideológicamente conservadores, puesto que la vida es la fuente insuperable por el ejercicio pleno de los derechos; los liberales preguntarán: ¿Pero qué será de la vida sin la libertad?, la libertad es una idea metafísica, a la libertad hay que administrarla desde el Estado, la libertad es un elemento que se debe entender desde sus fundamentos, la libertad, en la máxima platónica, no es más que el ejercicio pleno de los deberes y el respeto de los derechos, la mala concepción de la libertad nos da un libertinaje funesto y anti democrático.

Por eso la vida es más importante, la vida es la fuerza de todos los derechos, la libertad sin vida sencillamente no existiría, mientras que la libertad está en nosotros a cada momento, a cada segundo, nuestro pensamiento es absolutamente libre y autónomo, ahí existe la verdadera libertad.

La vía de los derechos y de la administración política, debe estar en la optimización de la vida para llegar a la libertad, la realidad de lo político no trasciende de los derechos emergentes del principio universal de la vida.
Entonces el liberalismo, que pregona la libertad debe gobernar sin saber siquiera que es la libertad, sabiendo que la vida tiene un valor supremo, inimaginable, es la consolidación de toda la humanidad, es el bien común que todos tenemos, pero no es una simple vida biológica, sino una vida coordinada en el respeto y la dignidad humana.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

EL IMPACTO POLÍTICO DE LA REVOLUCIÓN GLORIOSA

En aquella época tan convulsionada, donde apenas se venía a vislumbrar nuevas formas de vida, nuevas formas de pensamientos, y una nuevo proyecto de Estado, con todo esa amalgama de ideas y pensamientos pragmáticos que inyectaron un nuevo orden mundial en términos económicos, políticos y sociales.

Los pensamientos filosóficos de John Locke, que trascendió en un impacto político y social en la comunidad inglesa de aquella época, que intentó vislumbrar la individualidad del hombre y su misma responsabilidad con la institucionalidad del poder, pero una responsabilidad más que económica, se debía impactar desde la visión política de la situación, esto quiere decir que el ingles común, debería tener conocimiento de todos los accionares políticos y administrativos que afectaran, directa o indirectamente, su núcleo socia. Locke criticó en sus dos Tratados sobre el gobierno civil (1690) la teoría del derecho divino de los reyes y la naturaleza del Estado tal y como fue concebido por el filósofo y teórico político inglés Thomas Hobbes. Afirmaba que la soberanía no reside en el Estado sino en la población, y que el Estado es supremo pero sólo si respeta la ley civil y la ley natural. Mantuvo más tarde que la revolución no sólo era un derecho, sino, a menudo, una obligación, y abogó por un sistema de control y equilibrio en el gobierno, que tenía que tener tres ramas, siendo el poder legislativo más importante que el ejecutivo o el judicial. También creía en la libertad religiosa y en la separación de la Iglesia y el Estado.
Tratados sobre el gobierno civil,

La revolución gloriosa inspiró a John Locke ser uno de los grandes exponentes de la teoría empirista del conocimiento (gracias especialmente a su Ensayo sobre el entendimiento humano, 1690), el pensamiento de la revolución gloriosa ejerció una gran influencia en la teoría política, al defender los principios de la monarquía constitucional frente a cualquier tipo de poder monárquico absoluto.

Locke publicó Tratados sobre el gobierno civil en 1690. En ellos expuso los principios de su teoría política. El primero de estos tratados, menos conocido y dotado de un carácter más elemental, estaba dedicado a polemizar con Robert Filmer, quien en su obra Pathriarca (1680) defendía el poder absoluto del monarca y comparaba el poder real con la autoridad paterna, empleando abundantes argumentos bíblicos. Locke rechazó las tesis de Filmer, criticando su uso de la Biblia como base de argumentación y afirmando que la ley natural no ordena la sumisión a un poder absoluto hereditario. Por el contrario, la naturaleza favorece la libertad.

Fue el segundo tratado el que planteó, de un modo positivo, la filosofía política de la revolución británica . Éste pensaba que el ser humano tiene dos derechos básicos e irrenunciables: su familia y la propiedad de sus bienes. El derecho a la propia familia se deriva de la necesidad de procreación y de la exigencia de la educación de los hijos. El derecho a la propiedad privada se deriva del trabajo humano, mediante el cual el hombre transforma y hace suyos determinados bienes que, en un primer momento, se encuentran al alcance de todos. Como otros filósofos anteriores a él, en especial Thomas Hobbes, pensaba en dos posibilidades de existencia humana: el “estado natural” (en el que todo es de todos y en el que no se tienen asegurados derechos de ningún tipo) y el “estado social” (en el que el ser humano vive en sociedad, de un modo organizado). De hecho, la sociedad tiene en cuenta el estado natural, pero supone un refinamiento del mismo, ya que en el estado natural el ser humano no tiene garantizados sus derechos básicos a una familia y a sus bienes. Para mantener sus derechos, los hombres establecen un pacto o libre asociación que permite defender los derechos adquiridos. Es en ese momento cuando se origina la vida social. Pero uno de los rasgos más importantes de la sociedad es el ejercicio del poder. Pues bien, en virtud de ese pacto libre, los ciudadanos que lo suscriben delegan el poder, que sólo a ellos pertenece, a una persona, que lo ejerce en representación de la comunidad y puede ser relevado de sus funciones si lo ejerce incorrectamente. De acuerdo con esta tesis, Locke no admitía los principios de la monarquía absoluta con fundamento en el derecho divino y de carácter hereditario; y, asimismo, plantea la posibilidad de que el monarca pueda ser destituido si no ejerce bien sus funciones. Tras estas ideas, Locke defiende los principios de la nueva monarquía constitucional británica.

Las ideas plasmadas por Locke en sus Tratados sobre el gobierno civil ejercieron una gran influencia durante todo el siglo XVIII y se encuentran en la base de las más importantes discusiones políticas que anticiparon los principios de la Revolución Francesa y la crítica del Antiguo Régimen político.

jueves, 17 de diciembre de 2009

ACUERDO SOBRE LO FUNDAMENTAL

Cuándo estamos en una sociedad con pensamientos diferentes, que a veces son dispersos, y que originan una división ideológica importante, llega el “contrato social” o simplemente se llega a un consenso.

Aprovechando esta diversidad de pensamientos que origina una democracia participativa y critica, debemos llegar a un acuerdo común, unos objetivos que abarque toda la complejidad de la sociedad, pero todo tiene que ir de la mano de esa misma diversidad de pensamientos, no excluir las minoría de esta obligación política que se fundamenta en los derechos humanos.

Entonces podríamos decir que ese acuerdo sobre lo fundamental está basado en la construcción y consolidación de los derechos humanos, pero todo con una intención colectiva, algo que sea fundamental para todos, es decir, utilizar los derechos del hombre para poder construir una sociedad firme y con la convicción de tener unos beneficios comunes.
En esta necesidad de llegar a un acuerdo común, entenderemos que lo fundamental no está en el poder mismo, sino en la utilización del poder soberano para que ese acuerdo sea viable y aplicable. Pero debemos tener respeto sobre los demás, una tolerancia que suprima pensamientos triviales sobre lo que es la política, y utilizar el pensamiento para generar política, una política que tenga como objetivo elementos que trasciendan lo común, y llegar a una armonía entre las comunidades.

La utilización del poder para el beneficio de todos, debe ir constituida, sobre todo, en la definición del poder fundamental, que consiste en generar conciencia de opinión, y que en el ejercicio de la democracia, se logre llegar a un pacto de responsabilidades comunes, mejor dicho, que no haya una rivalidad troglodita entre los candidatos, sino más bien, que sea esos espacios un escenario para unir ideas, y llegar a un compromiso que involucre a todos los actores de la fiesta democrática, pero no solo entender la fiesta democrática como el momento electoral, sino que ese sea el primer paso para que los aspirantes al poder político, sean responsables de sus acciones y decisiones.

Es por eso que todos los seres humanos somos los artífices de nuestros propios derechos y obligaciones, eso quiere decir, que nuestra obligación elemental, es el respeto, la promulgación y la defensa de nuestros derechos, pero eso no lo hace una logia de amigos entrañables, sino que se logrará con la gran variedad de ideas que nacen de nuestra comunidad.

No podemos olvidar que la unión de fuerzas, construye una legitimidad dinamizadora del desarrollo social, económico, político, religioso y comunicativo, y que en esa unidad, y en esa amalgama de espacios altruistas y de opinión, logrará llegar a la verdadera funcionalidad de los derechos humanos, que para este caso sería, la construcción de un acuerdo sobre lo fundamental.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Jerarquía social

Dese el surgimiento del mundo, independiente de la postura doctrinal que se tenga con este tema tan debatido, el ser ha buscado la necesidad de encontrar un orden de mando, cuándo me refiero a ser, quiere decir que es todo el sistema natural que tenemos, todos los seres vivos que abundan en nuestra Tierra.

El hecho es que todas las especies son socialmente organizadas, esto incluye hormigas y abejas, animales salvajes, plantas, bacterias, humanos y otros seres vivos que se ubicaron en un ente organizado, se representan en una línea de mando determinado; las hormigas y las abajas obedecen a los intereses de una reina, sin dejar a un lado las necesidades de el resto de su especie; los animales salvajes tienen el instinto de supervivencia que forman una clase de clan protector, las plantas, desde sus pistilos, forman una línea de ordenamiento para la existencia, igualmente tienen un orden establecido para la supervivencia; y los humanos, que es el animal más complejo que hay en la naturaleza, su capacidad de razonar y de entender sus derechos naturales y transformarlos en elementos obligatorios, lo ponen en una plataforma de comprensión tal que nacen ramas para poder explicar el accionar de este ‘Animal Racional’.

Dese pequeños, los humanos buscamos un referente a seguir, y aparecen nuestra primera sociedad, la familia, que es la autoridad a obedecer, luego aparece la doctrina que nos hace pensar y nos penene una identidad determinada, luego elementos sociales que hacen que nuestro accionar sea acorde a los dictámenes del resto de la humanidad. Esta line jerárquica, familia, pensamiento, Estado, es la base de nuestro comportamiento cotidiano, conocer nuestras autoridades no es cuestión de casualidad, es cuestión de responsabilidad para poder ejercer nuestro derecho ciudadano, debemos complementar lo que sabemos con lo que debemos saber con respecto a los que nos orientan.

El orgullo a veces es mal consejero, y dejarnos llevar pos sus torpes dictámenes sería un error, pero entender nuestro sistema social es una obligación civil para que tenga coherencia nuestra existencia con las demás personas. Conocer a nuestros lideres no es tener una biografía al orden del día, o dejarnos llevar por interpretaciones personales o colectivas que pueden perjudicar al timonel (gvberne), y con ello llevarnos a un abismo de errores nocivos para nosotros mismos, sino más bien, acercarnos a sus propuestas, conocer sus pensamientos y postulaciones que lo diferencia de los demás, construir un puente de comunicación constante entre el dirigente y el dirigido, hay que recordar que el primero no existiría sino existe el segundo.

Es cierto que el hombre es instintivamente independiente, pero esa independencia está ligada a las acciones colectivas que rige el más capacitado, o el que tiene la vocación de servicio, provocando un efecto en toda la sociedad, a esto se le conoce cómo liderazgo; un líder se caracteriza porque busca el bienestar de las mayorías, el que se preocupa por concretar una visión de fortaleza a los demás, el que ayuda a combatir los dilemas que te pone el mundo y sus oscuras fuentes, un líder no tiene nombre, simplemente es un líder, y ese líder es el que tiene la batuta del resto de la sociedad, el que dirige es el que está jerárquicamente superior al otro, porque tiene intención de ayuda, comprensión de solidaridad con el otro.

Por eso, debemos ser parte de nuestra propia línea jerárquica, no caer en el egoísmo de nuestra prepotencia, sino hacernos comprender, saber llegar y tener la reciprocidad propia para llegar a una verdadera fraternidad social. Compararnos no es tan malo cómo parece, si comparamos nuestra virtudes de autoridad y no nuestros defectos de mando, seguro habría más unidad entre nosotros, nuestra jerarquía existe porque es necesario estar con ellos y aprender de ellos, si hay errores en nuestro orden social es prudente aprender de ellos, no seguir sufriendo por el defecto, sino complementarlo con la experiencia.

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